QR Code Business Card
LosLotos.com
25oct/11

¿Qué está pasando en El Hierro?

Desde hace meses, El Hierro está sufriendo una serie de terremotos que han desembocado en una erupción volcánica submarina. ¿Cuáles son las causas?

El origen de las islas Canarias

Las islas Canarias son islas de origen volcánico, asociadas a una anomalía magmática denominada “Punto Caliente”. Esto es, que el magma situado por debajo de la corteza terrestre es, en esa zona, más caliente de lo normal. En algún momento, dicho magma consigue romper la corteza que lo retiene y ascender hacia el exterior: así es como se forman las islas.

En los casos “estándar” de Punto Caliente (como Hawaii), la placa tectónica se desplaza sobre la anomalía y genera una cadena de islas bien diferenciadas (desde las más antiguas a las más modernas). Sin embargo, en el caso de las Islas Canarias, la corteza oceánica está prácticamente quieta, lo que ha provocado que las islas no tengan una distribución lineal y que puedan darse fenómenos volcánicos en islas antiguas (como es el caso de Lanzarote). De hecho, 6 de sus 7 islas han estado activas durante el último millón de años.

Otro dato a tener en cuenta es el enorme grosor que tiene la corteza oceánica situada bajo las islas (entre 8 y 18 km). En las islas de Hawaii, la corteza oceánica se abomba debido a la presión que el magma ejerce desde el interior. Una vez que el vulcanismo cesa bajo las islas, dicho abombamiento desparece, lo cual provoca que las islas se hundan: es el fenómeno de subsidencia. Sin embargo, en las islas Canarias, debido al enorme grosor de la corteza, este abombamiento es apenas perceptible, por lo que los fenómenos de subsidencia no se dan. Es por esto por lo que las islas de Fuerteventura y Lanzarote, de 20.6 m.a. y 15.5 m.a. respectivamente, siguen estando emergidas.

Erupción volcánica de Lanzarote, 1730

La erupción volcánica que tuvo lugar en Lanzarote en 1730 fue una “anomalía”. La isla se encontraba inactiva desde hacía 15 m.a., debido a que el vulcanismo se había desplazado hacia el oeste, por lo que una erupción en Lanzarote era muy poco probable. Sin embargo, el magma encontró un camino ascendente alternativo que lo desvió hacia el este, produciéndose vulcanismo en la zona de Timanfaya.

La erupción se prolongó durante nueve años, cubriendo un cuarto de la isla. En 1824 se repitieron las erupciones, y la mayor parte de la población se vio obligada a emigrar debido a las hambrunas. Sin embargo, y precisamente gracias a las cenizas volcánicas, la agricultura de Lanzarote sufrió un gran cambio, pasando del cultivo de cereales a cultivos con mayores necesidades de agua, como la vid.

El Hierro

El Hierro es la isla más joven del archipiélago, con sólo 1.12 m.a., por lo que el vulcanismo en esta isla no es ninguna sorpresa. No hay que olvidar que la actividad volcánica se ha ido desplazando hacia el oeste.

Desde julio pasado, El Hierro ha estado sufriendo una serie de microseísmos que podían ser debidos a fallas o microfallas o a una reactivación de su vulcanismo. En un principio, los expertos no le dieron importancia a estos fenómenos, debido a su poca intensidad (menores de 2.4º en la escala de Richter), y a su profundidad (entre 10 y 12 km). Sin embargo, los seísmos han superado ya la cifra de 10.000 y se han ido haciendo más fuertes y superficiales.

El IGN (Instituto Geográfico Nacional) confirmó el pasado 10 de octubre que se trataba de una erupción submarina situada a 5 km de la costa y a 900 metros de profundidad.
Sin embargo, estudios posteriores realizados por dos barcos oceanográficos (del Instituto de Ciencias Marinas y del Instituto Oceanográfico), demostraron que la erupción se estaba dando más cerca de la costa de lo que se creía, a sólo 3 km, y que poseía dos focos. Esto, unido a la actividad sísmica registrada en el cercano pueblo de La Restinga (hasta 7 terremotos de menos de 3º en la escala de Richter y uno de 4,3º el pasado sábado 8 de octubre), obligó a las autoridades a evacuar a los vecinos. Hoy (19 de octubre), las autoridades han comunicado que los vecinos podrán regresar a sus casas aunque no de forma permanente, sino por cortos periodos de tiempo y de manera controlada, ya que la erupción parece haberse vuelto estable, y los seísmos se dan ahora a profundidades de más de 10 km.

¿Una nueva isla?

El pasado 15 de octubre, se encontraron piroclastos (material sólido proveniente de una erupción volcánica) de la erupción submarina flotando en superficie. Esto ha llevado a mucha gente a preguntarse si nos encontramos ante el nacimiento de una nueva isla.

No hay que olvidar que todas las islas del archipiélago canario empezaron del mismo modo, por lo que pensar en una nueva isla no es una idea tan descabellada. De hecho, ya ocurrió en 1963, en Islandia. Unos pescadores avisaron de la presencia de humo en alta mar, a primeras horas de la mañana y, al atardecer, ya se perfilaba el contorno de la nueva isla. A la mañana siguiente había nacido Surtsey, llamada así en honor al dios islandés del fuego: Surtur.

Si la erupción volcánica de El Hierro da lugar a una nueva isla o no, depende del tamaño de la cámara magmática (es decir, de la cantidad de lava que esté “almacenada” bajo la superficie), y de que el magma continúe saliendo por el mismo foco. Podría encontrar un nuevo camino “más fácil” y el volcán que estamos viendo ahora dejaría de crecer. En su lugar, tendríamos más vulcanismo submarino en zonas adyacentes.

Mas información:

¿Te gustó este artículo?

¡Considera suscribirte a nuestro feed!

Comentarios (0) Trackbacks (1)

Deja un comentario